Subasta de Don Piso

11 Julio 2009 por Joan Planas

Artículo publicado el 9/7/2009

 

Cómo han y nos han cambiado las cosas en menos de dos años.

El próximo día 14 de julio, la inmobiliaria Habitat, inmersa en un concurso de acreedores y con fuertes discusiones internas dentro de su accionariado, procederá a subastar la empresa de intermediación de fincas más conocida a nivel popular y con la red más grande de oficinas, que era “Don Piso”..

El mes de diciembre de 2006, el afamado empresario Bruno Figueras, máximo representante y hombre fuerte de Habitat (en realidad el nombre es “Promociones Habitat, S.A.”, fruto de una fusión de diversas sociedades realizada en el año 2007) adquiría a precio de oro la empresa franquiciadora Don Piso.  Esta fue prácticamente una de las últimas operaciones indicadoras del boom inmobiliario.

Tristemente las consecuencias del boom aún están presentes y seguirán estándolo por un tiempo, pero ésta es una operación decisiva para confirmar que ni los más afamados son conscientes realmente del momento económico que están viviendo (el resto tampoco) y quan voluble es todo.

Por esta compra de Don Piso se pagó a Ferrovial (anterior propietaria) 2.200 millones de euros (una barbaridad) y que cuatro meses más tarde y se quería vender por 1.745 millones de euros. Pese a todo, meses después de la compra, Ferrovial, queriendo evitar el concurso de acreedores de Habitat, asumió 400 millones, haciendo una ampliación de capital y quedándose el 20% del capital de Habitat (la cual cosa ha sido el detonante de la discusión entre sus socios).

En ese momento la firma tenía 354 oficinas, entre las propias y franquiciadas y en la euforia de declaraciones se indicaba que se quería llegar a las 1000 oficinas. Hoy, según su propia página web, son 66 delegaciones.

Los principales activos de “Don Piso, S.L.” se encuentran afectados por las garantías que Habitat ofreció a las entidades financieras para obtener un préstamo sindicado, justamente para adquirir “Don Piso, S.L.” (la operación se parece a la compra que el empresario Bañuelos hizo el 22 de noviembre de 2006 de “LANDSCAPE GRUPO LAR, S.L.”, que fue vendida por “BANCO DE SABADELL, S.A.” a la inmobiliaria valenciana “ASTROC MEDITERRÁNEO”  y sus socios “METRÓPOLIS”, “HEMISFERIO”, “NOZAR” y el grupo “ANDRÉS BALLESTER”, donde las garantías de pago fueron activos de la societad comprada, teniendo que mejorar estas garantías en función del valor de las acciones).

Si el lector se fija en los datos, se darà cuenta fácilmente de la euforia que se vivía.

El concurso de acreedores de Habitat y empresas del grupo se tramita ante el Juzgado Mercantil 3, sección 1ª de Barcelona (asunto 943/2008C2). En él se  declararó una deuda total de Habitat de 2.348.467.958 € de los que 2.000 millones eran deudas a entitades financieras (según el auto judicial que es de 4/12/2008), entitades que ya veremos también qué harán sus deudas (uno de los administradore es la Caixa de Pensions, ahí no es nada). Los financiadores españoles fueron la Caixa de Pensions, el Banco de Sabadell, el Banco Popular, Caixa Catalunya y la ICO (realmente parece que los asesores de todos ellos sean especialistas en diseño de operaciones, ya que la Caixa de Pensions y el Banco Popular, hace poco más de  un año tuvieron que convertirse en accionistas de Immobiliària Colonial, para intentar garantizar el cobro de sus créditos, siendo así que la Caixa de Pensions se vendió anteriormente Colonial en una operación parecida).  Todo junto hace pensar que vivíamos en el país de las maravillas, pues sin dinero, a crédito, se compraba garantizando el pago con lo mismo que se compraba (el ciudadano tuvo que aprender en la compra de un piso caro, garantizado con una hipoteca sobrevalorada).

Habitat, así como muchas otras empresas a las que el mercado español se les hacía pequeño, decidió hacer promociones en Budapest (año 2005), época en la que los más entendidos propiciaban las inversiones inmobiliarias que provocaron pequeños booms inmobiliaros en los países del Este de Europa o Sud-américa. Los sabios aconsejaban “inversiones” de este tipo comparando los precios de compra del suelo y de construcción irrisorios en esos países, con los precios de aquí (no contando que los precios resultantes de allí tenían también que ser pagados por los compradores de viviendas de allí, con un poder adquisitivo disminuido).

Hace algunos meses –sin haber tocado fondo aún- ya había quien veía “brotes verdes” o consideraba que los precios de las viviendas habían tocado fondo. No podían bajar más. La gente acaba pensando que a fuerza de repetir un deseo, este acaba haciéndose realidad. Pero si nos dejamos llevar por el sentido común, nos daremos cuenta que pese a que muchos promotores ya los han perdido casi todo, el mercado sigue prácticamente sin rebajar el stock de pisos. El porqué es, por un lado, que ha caído el poder adquisitivo y la confianza en el futuro, y por otro, que faltan por hacer muchos deberes a las entidades financieras. Bancos y cajas siguen manteniendo precios por no rebajar hipotecas constituidas sobre valores de tasación obsoletos (es claro que con el dinero que les regala el Estado pueden alargar esta situación).

Seguramente todos tendremos que aprender de las experiencias que vayamos viviendo, pero aún hay quien no rectifica. Así, por más que sobren pisos, las administraciones públicas siguen con sus planes de promover y construir vivienda “pública”.

La próxima semana sabremos como ha ido la subhasta de Don Piso, seguramente será un dato que nos ayudará a valorar como está el panorama. Lo hablaremos.

Joan Planas i Comerma

advocat