¿Gana la banca?

17 Julio 2013 por Elisabet Planas

La Torre - Julio 2013

Los últimos días han finalizado para muchos terrasenses afectados los procesos de canje de participaciones preferentes y otros productos similares de Bankia y Catalunya Caixa. A pesar de poner fin a la tenencia de estos productos, y por lo tanto, parecer que se sacan un peso de encima, realmente para la mayoría la pesadilla no ha acabado todavía. Y es que del capital invertido en la compra de estos productos financieros recuperan sólo una parte y el camino para conseguir la devolución de la totalidad se les presenta turbio.

A todos los terrasenses afectados que hayan seguido estos procesos sin acompañamiento profesional, seguro que les es muy familiar esta historia. Incluso con asesoramiento profesional, los clientes de estos bancos se encuentran perdidos, en concreto, en un mar de dudas: “¿reclamo o no?”.

Si tenemos en cuenta que muchos de los afectados son personas de edad avanzada que en este momento de su vida ya no contaban encontrarse con este tipo de problemas, con sus ahorros enganchados y con pensiones cada vez más bajas, la magnitud del asunto aumenta.

De hecho, sólo hay que recordar que la actitud de la banca hoy, la de dar una mínima solución a los preferentistas, encuentra su origen en resoluciones de la Comisión Rectora del FROB que determinan el procedimiento obligatorio de canje y eventual recompra a los afectados concretando también las quitas y pérdidas del capital invertido. Que un organismo público haya intervenido en esta cuestión revela la gravedad de la misma, y, por lo tanto, nos encontramos ante un reconocimiento implícito de que las cosas se hicieron muy mal, no ya sólo por parte de la banca, sino por la entidad pública que tenía que someter su actividad a control.

Pues bien, con posterioridad a este parche ordenado por el FROB (el canje obligatorio), se puede reclamar la recuperación del 100% del capital invertido. ¿Cómo? Tanto a través del arbitraje, como por la vía judicial. Y aquí llega la cuestión principal: ¿cuál es la mejor opción para recuperar el dinero que invertí?

En primer lugar, se tendrá que valorar la opción más conveniente a su situación, el importe invertido y la entidad financiera que los emitió. Con estos factores se podrá determinar cuál es la vía más recomendable, si presentar una demanda judicial o solicitar el arbitraje. Este último es gratuito y supone un sistema extrajudicial voluntario que resuelve conflictos entre consumidores y empresas a través de una resolución que dicta un tercero (laudo), que es de obligado cumplimiento y que no admite recurso. La vía judicial, por el contrario, es de pago pero ofrece unas mayores garantías y permite recurrir en caso de disconformidad con la resolución.

Si quieren un consejo, no dejen ganar la banca. Si lo hacemos, si le permitimos vencer otra vez, ¿quién le impedirá volver a engañarnos para salir siempre beneficiada ella?



¿Es válida la cláusula suelo o techo de mi préstamo?

8 Febrero 2013 por Elisabet Planas

REVISTA LLOCS - Febrero  2013 - Núm. 27

Las cláusulas suelo y las cláusulas techo son aquellas que en un contrato de préstamo con pacto de intereses variables, fijan unos límites a esta variabilidad del tipo de interés tanto por arriba como por abajo. Es decir, que en la suelo, si el tipo de interés baja por debajo del valor que se ha establecido en la cláusula, el cliente no se beneficia de la bajada, sino sólo el banco, estando obligado por dicha cláusula el cliente a pagar los intereses que el tipo mínimo previsto en la cláusula suelo le marca.

Des de asociaciones de defensa de los consumidores, así como por algunos tribunales que han dictado resoluciones en este sentido, se ha cuestionado la validez de este tipo de cláusulas por considerar que son abusivas y, por lo tanto, nulas de pleno derecho, que se deben tener por no puestas en el contrato que el consumidor un buen día firmó con el banco.

Según la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, son cláusulas abusivas todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente ni consentidas expresamente, contrarias a la buena fe, que causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes de un contrato.

A priori, con esta información y con la ley en la mano es lógico pensar que toda cláusula suelo y toda cláusula techo es nula, verdad? Pero la realidad es otra. Si bien la ley establece claramente cuando se entiende que una cláusula contractual es abusiva, no determina que toda cláusula suelo o techo lo sea, sino que serán los juzgados y tribunales los que deberán apreciar dicha condición.

Y la cuestión no es pacífica, créanme. Los juzgados y tribunales no mantienen una posición unánime al respecto, y es por ello que tanto podemos encontrar sentencias que declaren abusivas y, por tanto, nulas este tipo de cláusulas, como sentencias que de acuerdo con las circunstancias del caso, consideren que no lo son. Así, existen sentencias que avalan que la existencia de cláusula suelo sin cláusula techo es abusiva, ya que lo que provoca es que el único beneficiario de la variabilidad del tipo de interés sea el banco (si baja el tipo de interes por debajo del suelo el cliente no se beneficia y en cambio si sube sin límite siempre gana el banco en perjuicio del cliente); así como que la existencia tanto de cláusula suelo y cláusula techo no siempre suponen el equilibrio de las partes en el contrato de préstamo, si estas no són proporcionales la una con la otra (supongamos un suelo muy alto y un techo altísimo), y por tanto son abusivas. Pero también hay quienes consideran que no lo son, bien porque faltan los requisitos para declararla nula, bien porque entienden que la legalidad de estas cláusulas se deriva de la propia normativa europea, que prevé su existencia.