Herederos discutidos entre ellos

10 Abril 2009 por Joan Planas

Artículo publicado el 28/8/2008

Es bien sabido que no hay nada que desuna más a una familia que una herencia.

Los abogados estamos acostumbrados a ver discusiones entre herederos, casi siempre inútiles.

La mayoría de ocasiones,  el problema surge por parte de alguno de los herederos (o herederas), que por simple ignorancia o ganas de no enterarse de sus derechos y de los del resto de herederos, se empecina en no hacer nada, o, a veces,  pretende gozar él sólo de alguno de los bienes de la herencia.

También hay los que creen que con la inactividad y mirar para otro lado, se resolverán los problemas,  que ganarán derechos a base de obstaculizar al resto de herederos. A otros, el no hacer nada significa seguir gozando de una situación de privilegio (vivir gratuitamente en una vivienda que forma parte de la herencia, o utilizar un local que está en la misma situación, también sin pagar).

Cuántas veces, entonces, por un motivo u otro, en el supuesto más normal de la defunción de los padres, uno de los hermanos se niega a “arreglar los papeles” (en Derecho, a la herencia no aceptada se la llama  ”herencia yacente”, esto es,  herencia que está dormida).

Pero este no arreglar papeles tiene consecuencias. De buen comienzo puede significar que pase el plazo de seis meses que otorga la ley a los catalanes para declarar y pagar la herencia (recordemos que los catalanes aún somos los que pagamos para heredar y esto no parece que el Parlamento actual lo quiera cambiar, por bien que si nos quejamos de lo que nos hacen pagar y que se va fuera). Si pasa ese plazo, todos los herederos se encontrarán con problemas de recargos, multas e intereses, pues el hecho que uno no quiera hacer nada, no es una excusa válida.

Pues bien, si el jueves pasado comentamos novedades introducidas por el nuevo libro cuarto del Código Civil de Cataluña (CCC) (Ley 10/2008, de 10 de julio - DOGC 17/7/2008) sobre derechos de viudos y viudas, hoy podemos comentar que una novedad que introduce es la de favorecer a los herederos que no quieren que la herencia  sea o siga yacente.

La novedad, muy importante, es que la aceptación por parte de alguno de los coherederos, si existen otros que no se hayan pronunciado aún, la ley hace que se produzca el efecto de  que la situación de yacencia (de dormir) se extinga. La ley atribuye al heredero o a los herederos que acepten la herencia, la administración ordinaria de la herencia, en espera que el resto también lo haga o se frustren las llamadas a aceptarla.

Sí es cierto que esta facultad de administración de los bienes hereditarios (entre cuyas  facultades habría por ejemplo, la de deshauciar algún heredero que sin pagar, usa bienes hereditarios), no permite a los herederos que hayan aceptado la herencia  vender los bienes que la conformen. Pero la administración ordinaria de la herencia no es en absoluto una facultad despreciable.

Para acabar, hace falta que los herederos tengan presente que si unos aceptan la herencia y proceden a hacer la correspondiente liquidación de impuestos, y otros no, una vez terminado el plazo de 6 meses, tanto la Generalitat como el Ayuntamiento (si hay inmueble alguno) les requerirán para pagar los impuestos, y el requerimiento implica consecuencias graves para los herederos que quedan “a la estacada” y al descubierto tributario.